Los días 23 y 25 de febrero, la Universidad La Salle (ULSA) llevó a cabo las Jornadas 1 y 2 de limpieza bajo la iniciativa "Mi Universidad y Comunidad Limpia". Estas actividades se desarrollaron en diversas áreas de la universidad, la zona deportiva y los alrededores del CIDTEA, con el objetivo de promover una cultura ambiental más fuerte y reforzar el compromiso social dentro de la comunidad universitaria. La acción reunió a estudiantes, docentes y colaboradores, quienes, a través de sus esfuerzos colectivos, contribuyeron a embellecer los espacios universitarios y fomentar la responsabilidad compartida.
Este programa de voluntariado, que tiene como eje central el cuidado del medio ambiente, fue diseñado para fortalecer la participación activa de los brigadistas ambientales de ULSA. Además, se busca consolidar un sentido de pertenencia y trabajo colaborativo entre los miembros de la universidad, mientras se desarrollan prácticas responsables que benefician tanto al entorno académico como a la comunidad en general. La iniciativa también se alinea con el Eje 6 de la Estrategia Nacional de Educación: "Ambiente y Naturaleza", reafirmando el compromiso de la universidad con la sostenibilidad y el bienestar del planeta.
A través de la jornada, los participantes no solo realizaron tareas de limpieza, sino que también se dedicaron a embellecer áreas de recreación y estudio, contribuyendo de forma directa a un ambiente más agradable y limpio. Esta acción promueve, de manera práctica, valores fundamentales como la solidaridad, la responsabilidad y el trabajo en equipo, pilares esenciales para el desarrollo de una sociedad más consciente y organizada. La respuesta positiva de los voluntarios resalta la importancia de las actividades de servicio a la comunidad, que permiten fortalecer el tejido social y ambiental.
El 27 de febrero, la jornada de limpieza continuó con la Jornada 3, esta vez en el Asilo de Ancianos San Vicente de Paúl en el barrio de Sutiaba. Esta actividad fue un claro ejemplo de cómo el voluntariado universitario puede impactar directamente en la vida de personas vulnerables, en este caso, los adultos mayores que residen en el asilo. Al igual que en las jornadas previas, los voluntarios se encargaron de limpiar y embellecer las instalaciones, creando un espacio más digno y acogedor para los residentes. Este tipo de acciones no solo mejora el entorno físico, sino que también fortalece la comunidad, promoviendo un sentimiento de unidad y apoyo mutuo.
Agradecemos profundamente la participación activa de todos los voluntarios que se sumaron a esta noble causa, mostrando una vez más el espíritu de servicio y solidaridad que caracteriza a los estudiantes, docentes y colaboradores de la universidad. Gracias a su dedicación, se logró una comunidad más limpia, ordenada y sostenible. Las jornadas de limpieza "Mi Universidad y Comunidad Limpia" son solo un reflejo del compromiso de la ULSA con la cultura ambiental y el bienestar social, demostrando que, cuando trabajamos juntos, podemos hacer una diferencia significativa en el mundo que nos rodea.
