El 12 y 13 de agosto, la comunidad universitaria de ULSA vivió diferentes espacios de fe, tradición y convivencia en el marco de la “Gritería de Penitencia” y la Celebración de la Asunción de María. Estas actividades permitieron fortalecer los vínculos entre estudiantes, colaboradores y la comunidad, promoviendo momentos de encuentro fraterno en los que la espiritualidad, la identidad cultural y los valores lasallistas fueron protagonistas. A través de cantos tradicionales, oración, animación y convivencia, los participantes mantuvieron viva una de las expresiones religiosas y culturales más significativas de Nicaragua.
Como parte de esta jornada, el 12 de agosto, estudiantes de ULSA participaron en la actividad “Compartiendo Fe y Tradición: Jornada de Acompañamiento y Conmemoración de la Gritería de Penitencia”, junto a los adultos mayores del Asilo de Ancianos San Vicente de Paul. El encuentro se convirtió en una oportunidad para el intercambio intergeneracional, donde nuestros estudiantes compartieron cantos tradicionales, oraciones, experiencias y momentos de fraternidad con los adultos mayores. La visita permitió llevar cercanía y alegría, al mismo tiempo que fortaleció en los jóvenes valores como la solidaridad, el respeto, la empatía y el compromiso con la comunidad.
El 13 de agosto, estudiantes y colaboradores participaron en la Celebración de la Asunción de María – Gritería de Penitencia, viviendo un espacio de oración, alegría y convivencia fraterna. Entre cantos, animación y el tradicional grito “¿Quién causa tanta alegría? ¡La Asunción de María!”, la comunidad universitaria compartió una expresión de su espiritualidad y de una tradición profundamente arraigada en la cultura nicaragüense. Estos espacios también contribuyeron al fortalecimiento de la identidad lasallista, el sentido de pertenencia y los vínculos que caracterizan a ULSA como una comunidad educativa.
Las actividades se desarrollaron en el marco de la Estrategia Nacional de Educación, Eje 2. Educación en Valores y Eje 5. Historia e Identidad Nacional, promoviendo la vivencia de valores, la espiritualidad cristiana y el respeto por las expresiones culturales y religiosas que forman parte de nuestra identidad. Desde ULSA, la celebración de estas tradiciones representa una oportunidad para fortalecer la formación integral, reconociendo que educar también implica cultivar la fraternidad, el respeto, la solidaridad y el sentido de pertenencia. De esta manera, la comunidad universitaria continúa integrando la formación académica con experiencias que enriquecen la dimensión humana y espiritual.
ULSA agradece a los estudiantes, colaboradores, docentes y al Asilo de Ancianos San Vicente de Paul por su participación y disposición para hacer posible estos encuentros. Cada espacio compartido permitió fortalecer los lazos entre la universidad y la comunidad, reafirmando el valor de mantener vivas nuestras tradiciones y de generar experiencias que acerquen a las personas desde la fe, la fraternidad y el servicio. Con estas iniciativas, continuamos construyendo una comunidad universitaria que forma desde los valores, fortalece nuestra identidad y nos invita a seguir compartiendo juntos aquello que nos une.